Como en anteriores ediciones de la Wine Run el punto de encuentro la Cabaña de Senen en el lago de la casa de campo a las once de la mañana, Albertopulos continua con su tradición de desayunar minutos antes en la cabaña, barrita con tomate, torreznos y vino. Al rato llegan Edu y Paloma organizadora del evento junto a Albertopulos, esperan unos minutos de cortesía y nadie más viene, sin duda el día elegido en pleno Puente y otros compromisos no ayuda, una pena que el trabajo de Albertopulos y Paloma organizadores de un evento único en España no atraiga a más corredores de Madrid, este es uno de los motivos junto con el calor que motiva el cambio de hora de la próxima Wine Run, que se celebrara el sábado 20 de junio a las 19:30 con un recorrido muy atractivo por el Madrid de la Inquisición, Palacios Encantados y calles con leyendas.
Que mejor forma de dar la bienvenida al verano que corriendo y bebiendo vino en las tabernas más animadas un sábado por la tarde.
Pero antes vamos a ver que paso en la anterior edición de la Wine Run, pasan veinte minutos de la once cuando Albertopulos, Edu y Paloma se ponen en marcha al paso por el primer kilómetro abandonan la casa de campo por el Puente del Rey en busca del primer vino en Entrevinos en la calle Ferranz, pero antes tienen que superar el desnivel subiendo por unas empinadas escaleras hasta alcanzar el Templo de Debod donde se detienen para la foto observados con caras de asombro por los turistas que hacen cola, no es muy normal ver a un chulapo corriendo por Madrid. El primer imprevisto encontrar Entrevinos cerrado solo tienen que cruzar para tomar el vino en Cuenllas con buenos vinos, como el blanco francés que saborean acompañado de huevos rellenos, en los próximos vinos volverán a tierras españolas ya han gastado casí la mitad del bote.
Continúan hacía la Plaza de España donde hay foto, callejeando llegan a la segunda parada en la calle Arapiles número 7 donde se encuentra La Taberna Nueva donde beben un Rioja de aperitivo queso manchego, ya están en la mitad del recorrido y solo falta la parada en Casa Mingo, este tramo del recorrido no es muy vistoso lo único destacable es que pasan cerca del lugar donde estaban las hogueras de la Inquisición Española, pero antes de llegar a Casa Mingo encuentran otro lugar interesante que sólo conocía Albertopulos, en el cementerio de la Florida están enterrados los fusilados el dos de mayo de 1808, escena retratada en el cuadro de Goya.
La fama de Casa Mingo es por la sidra y el pollo asado pero los winerunners sólo beben vino ya sea dulce, blanco o tinto y para el pollo no les queda bote, un chorizo asturiano con un Rioja en la última parada del recorrido, el último vino lo tomaran en la Cabaña de Senen al final del recorrido, pero Edu tiene que trabajar y en Príncipe Pío abandona, completando el último kilómetro y medio Albertopulos y Paloma organizadores de la Wine Run.




















